martes, 13 de agosto de 2019


Dibujito sobre foto digital. Palavras de Manoel de Barros em O livro das ignorãças.

viernes, 5 de julio de 2019


(lectoescritura)

No sé si hay alguna palabra para esto como existe la palabra tuerto, o vizco, manco, rengo.
Me distraigo de eso concentrandome en la sensación de profundidad ciega. Imagino que escucho el mar a través de una concha y me parece que mi cuerpo es una cueva donde ecoa todo lo de afuera.
Hay horas en que la sordera renga es motivo de celebración: a las 5 cuando los vecinos se animan con el equipo de sonido y cerca de las 8 cuando la mitad de una procesión a São Pedro felizmente se me escapa.  Suena como si el lado izquierdo de mi cine se hubiera vuelto, esquizofrénico,  a la magia de la mudez. 
Cuando me empiezo a irritar intento fallida el control mental, deseando escuchar un pequeño estralo y el aire galopando por la trompa de Eustáquio. 
Como no lo consigo, me digo que éste es el año de entrenar la paciencia.
Leo Cortázar. Paso de una irrealidad de sonidos amortiguados a otra irrealidad:  estoy en la pecera-avión. La altura tampoco me destapa los oídos y mis ojos se zambullen con los de Marinini en la imagen de la ventana: la isla de Xiros como una enorme tortuga dorada en el líquido marino. Por el oído sumergido en el mar se me cruza un Axolot, algo va  a pasar, inevitablemente algo pasa en la instistencia de una mirada clavada a  mediodía. 
Leo y ya no es mediodía y de nuevo Irene y mi sordo oído que alguna vez recibió los versos: se hoje eu já não sei teu nome/ teu rosto nunca me deu trégua. 
Me digo que algun día va a existir Irene, un breve, punzante contacto, como se aparece o la vislumbro por el poder de su nombre, lo sé como sabe Marini que de alguna forma se va a quedar siempre en la isla.
Me pregunto si lo de Irene por sua vez será anticipación o es la pista de un recuerdo, algo que va empujando hacia todo lo que hay que recuperar, si no son las Irenes que llaman desde el líquido azul de los sueños para que no nos olvidemos, como las tortugas que se han dado por aparecer por todos lados: una tortuga sueña el vals de Lorca, cinco días borracha anduvo la balsa tortuga, dice el Che, antes del desembarco en "Reunión",  e eu quero ver Irene rir / quero ver Irene dar sua risada. 

# todoslosfuegoselfuego #cortázar #laislaamediodía #reunión



jueves, 4 de julio de 2019

Baleia



Desenhin digital que foi aparecendo enquanto reverberava  a musica de Baiana System https://www.youtube.com/watch?v=s9bgxdcuawA e que se inspirou numa foto da maravilhosa @cristinamittermeier


lunes, 27 de mayo de 2019

Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado




Reseña 

Maya tiene 4 años. Viaja con su hermano Bailey desde Long Beach, California hasta Stamps, Arkansas para ir a vivir con su abuela Yaya y su tío inválido Willie. Los hermanos están solos en su viaje pero es un peregrinaje que se parece al de "miles de niños negros atemorizados que también cruzaban los EEUU para reunirse con sus padres, cuando ellos habían conseguido una situación acomodada en las ciudades del norte , o para volver con sus abuelas en las ciudades del Sur, cuando el norte urbano ya no cumplía promesas económicas."

El punto de llegada de ese viaje en tren y de partida del viaje lector es la parte negra de Stamps. Localidad por esos años tan segregada que la mayoría de los niños negros no sabían cómo era una persona blanca, mientras que la norma personal de un destista blanco dictaba: "prefiero meter la mano en la boca de un perro que en la de un negro."  

Esta es la historia de parte de la vida de una niña negra que arranca en los límites del mapa, al borde del mundo y de la blancolandia, contada por ella misma desde una voz y una conciencia comunitárias: "éramos exploradores que entrábamos desarmados en el territorio de los animales antropófagos". 

Pese a estar " (...) atrapada en el triple fuego cruzado del prejuicio masculino, el ilógico odio blanco y la falta de poder de los negros", Maya será la primera mujer negra a la que contratarán en los tranvías de San Francisco años después. Una niña y una mujer inteligente y sabia: "Si fueramos un pueblo muy dado a revelar secretos, prodríamos alzar monumentos y celebrar sacrificios a la memoria de nuestros poetas, pero la esclavitud nos curó de esa debilidad. Sin embargo, baste con decir que sobrevivimos en relación exacta con la dedicación de nuestros poetas ( incluídos predicadores, músicos y cantantes de blues)", abierta a la experiencias de la vida, la muerte, la amistad, el sexo y un ojo lúcido que entendió nuestra humanidad: "como especie, éramos una abominación: todos nosotros", y aún así siguó cantando. 


Ideas sueltas: 

Box y luchas simbólicas: entre los detalles del libro que me gustaron mucho, hay un capítulo en que se acompaña la noche en que el boxeador negro Joe Luis pelea su título de campéon de pesos pesados del mundo, que para la parte negra de Stamps significa demostrar que se es el pueblo más fuerte del mundo.

Idealización de los cosechadores de algodón. Maya discute la visión estetizada que algunas producciones culturales hacen de los cosechadores de algodón. El retrato de estos trabajadores en el libro es el de seres crepusculares: aparecían en la tienda por las mañanas , presos todavía a la esperanza y confusión del sueño y por las tardes volvían apagados, aplastados por la dureza de las jornadas y la falta de perspectivas de un futuro mejor.

KKK- El Klan es recordado por el terror de una noche pasada en vela. Bajo la amenaza de que " los muchachos" andaban atrás de un negro que habría tocado a una blanca, Maya escucha durante toda la noche el sollozo del inválido tío Willie, escondido para su protección dentro de un cajón de cebollas y papas. Una descripción de lo muchachos del Klan que le vendría muy bien a varios grupos neonazistas de hoy en día:
" ¿ Los "muchachos"? ¿ Muchachos aquellas caras de cemento armado y miradas de odio que te quemaban la ropa, si por casualidad te veían pasando un sábado por la calle principal del centro del pueblo? Parecía que nunca hubieran conocido la juventud. ¿ Muchachos? No, más bien hombres cubiertos por el polvo y la edad de las tumbas, sin belleza ni sabiduría: la fealdad y podredumbre de viejos horrores". 

El poema que inspiró el título:  "Sympathy" de  Paul Laurence Dunbar.

I know what the caged bird feels, alas!
    When the sun is bright on the upland slopes;   
When the wind stirs soft through the springing grass,   
And the river flows like a stream of glass;
    When the first bird sings and the first bud opes,   
And the faint perfume from its chalice steals—
I know what the caged bird feels!

I know why the caged bird beats his wing
    Till its blood is red on the cruel bars;   
For he must fly back to his perch and cling   
When he fain would be on the bough a-swing;
    And a pain still throbs in the old, old scars   
And they pulse again with a keener sting—
I know why he beats his wing!

I know why the caged bird sings, ah me,
    When his wing is bruised and his bosom sore,—
When he beats his bars and he would be free;
It is not a carol of joy or glee,
    But a prayer that he sends from his heart’s deep core,   
But a plea, that upward to Heaven he flings—
I know why the caged bird sings!



arito del corazón chamuscao

 aro aro aro ero ero ero segundero, traicionero dicen que el tiempo cura pero qué boluda, mientras voy sigo andando, o eso espero sentís? si...